Como un avión
Revista Motor 16 Nro. 521. Año 1994
El Honda Prelude 2.3 ofrecíá tremendas posibilidades, pero se tenía que conformar con unos «modestos» 160 caballos. No es que el coche anduviese mal, sino que el potencial admitía mucha más energía. Con el tiempo, los técnicos de Honda han satisfecho las pretensiones de los conductores más exigentes y ofrecen una versión de 185 caballos, gracias al sistema de distribución variable VTEC.
Estos 25 caballos suplementarios de la versión 2.2 marcan una diferencia importante respecto al motor 2.3. Unas aceleraciones fulgurantes una respuesta del motor muy viva a cualquier régimen y una suavidad de marcha difícilmente igualable. El polifacético motor funciona a las mil maravillas en ciudad, ya que su elasticidad permite rodar sin apenas tocar el cambio de marchas. La tercera velocidad es casi como un cambio automático.