Uno de los tantos misterios impenetrables de la aeronáutica argentina, fue el caso de los dos Boeing B-17 E (Fortalezas Volantes), abandonados durante muchos años en el aeródromo de Morón, posados sobre el pasto, atacados por las inclemencias del tiempo y los cazadores de "souvenires" que los depredaron lentamente.
Verlos allí, desmoronándose, estimuló mi curiosidad, y decidí investigar, lejos de imaginar la increíble historia de estas dos máquinas concebidas para la guerra y que desempeñaron en ella un largo y honroso papel, pero no pudieron sin embargo concretar en nuestro suelo su destino de paz, a pesar de los esfuerzos que hizo el hombre que las trajo, para salvarlas de su ignominioso destino final.