La reunión se hizo en unos galpones de la Zona Norte, donde muchos años atrás había existido una fábrica de autos. La había convocado el Falcon, recientemente designado presidente de la AAQUENOSEFAMAS (abreviatura de Asociación de Automóviles Argentinos Que No Se Fabrican Más).
El orden del día comprendía dos importantes puntos: la invasión de autos importados y el peaje de las rutas. Las asambleas de la Asociación se estaban espaciando en los últimos tiempos:muchos de los socios de la entidad salían cada vez menos de cocheras y garajes, cuando no de los fondos de algún taller donde estaban abandonados; algunos tenían dificultad para salir entre montañas de chatarra; otros encontraban cerradas las puertas de los gallineros donde servían de dormitorio a las gallinas. Muy pocos de ellos conservaban empleos dignos.
